Un informe lapidario de Naciones Unidas

Este primer mes de 2026 nos sacude con titulares en los medios sobre el nuevo informe del Instituto del agua, ambiente y salud de la Universidad de Naciones Unidas (UNU) con un nuevo concepto: bancarrota hídrica.

Este nuevo concepto, que se agrega a otros como “crisis del agua”, “estres hídrico”, “agua segura” etc. aparece en este informe de 72 páginas de la UNU firmado por su director el Dr. Kaveh Madani. Es un urgente llamado de atención (¿otro más?, alguno será el último). La humanidad, dice Madani, no solo ha consumido una cantidad de agua contada como el “ingreso anual” proveniente de ríos y lluvias. Ha vaciado los “ahorros milenarios de agua” guardados en glaciares, humedales y acuíferos. El resultado son sistemas acuáticos “quebrados” en forma de acuíferos compactados, lagos fantasmas, deltas que se hunden, sin capacidad aparete de recuperarse.

Kaveh Madani

Con abundantes gráficas y datos globales nos presenta un escenario aterrador de un laberinto sin salida con las Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Agua para 2026 y 2028, y el plazo de 2030 para el ODS.6. Quizás la imágen tomada de las ciencias económicas (bancarrota) sea lo suficientemente poderosa para mostrar el camino.

Embalse Potrerillos, Mendoza.

Me quedo con su afirmación final que puede tener múltiples lecturas y todas positivas: “El agua puede servir como puente en lugar de como línea divisoria.”